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Las parteras en México, figuras celebradas

La práctica prehispánica sigue en uso en lugares marginados, y con mujeres que buscan un toque más personalizado. 

Consideradas como Patrimonio de la Humanidad Intangible, las parteras han aportado mucho a la obstetricia. Además, representan una figura de alta importancia en el México prehispánico.

“Son toda una figura del México antiguo, de la cultura latina antigua”, dijo Horacio Barradas, sociólogo mexicano por la Universidad Veracruzana. “Hablamos de las mujeres que mostraron una solidaridad increíble hacía otras mediante sus técnicas milenarias”.

Tienen el conocimiento de la fertilidad en sus manos, desde el cuidado previo al nacimiento, la forma de recibir un bebé en el mundo, los cuidados que continúan durante la lactancia y parte de la crianza en los primeros dos años de vida.

Hay regiones de México donde las mujeres no tienen fácil acceso a los hospitales, y las parteras son primordiales, sobre todo en zonas marginadas. “No creo que el oficio desaparezca en regiones de alta marginación, zonas rurales”, dijo Barrudas. “Al paso de los años las parteras han tenido que ser reconocidas por los gobiernos, porque además siguen operando en regiones olvidadas”.

Las parteras siguen jugando un papel primordial en muchas partes de México, sobre todo las más marginadas. (Omar Lopez/Unsplash)

En México, los grupos de mujeres indígenas que eran parteras han sido consideradas como portadoras respetables del saber.

Hoy, su trabajo consiste en asesorar a las madres sobre la mejor forma de conectar con sus bebés desde el vientre, cantándoles y hablándoles. También aconsejan a las parejas sobre los cuidados íntimos, pues dicen que las relaciones sexuales se traducen en felicidad, lo cual ayuda a la fertilidad.

“Yo tuve a siete muchachos, solo los tres últimos nacieron en hospital, antes eran las parteras las que te ayudaban”, dijo Julia Velasco, una veracruzana de 93 años. “Cuando empezabas con los dolores, la mandabas llamar y ella venía preparada. Era común, no se veía raro. Y los muchachos venían bien, todos nacieron bien y crecieron bien”.

Las parteras se enfocan mucho en el bienestar de y la conexión entre las madres y sus hijos. (Solen Feyissa/Unsplash)

Las parteras suelen ayudar a la mujer, extendiendo una mano femenina en el embarazo, quitando el miedo y tranquilizando a aquellas madres primerizas o a las mujeres que tuvieron malestares o dolencias durante el embarazo.

Antiguamente hacían rituales que iban desde un masaje relajante hasta un baño con hierbas para que el cuerpo femenino regresara a su estado normal después de haber dado a luz.

La profesión evolucionó con los avances científicos, pero hoy vuelve a popularizarse a la manera tradicional, por el simple hecho de que las mujeres desean atención más personalizada, y quieren conectar con quien las atiende.

“A través del tiempo han jugado un papel primordial en las acciones que emplean, contribuyendo a traer al mundo a los hijos de las mujeres que depositan en ellas su confianza”, dijo Barradas.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)