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Carlos V, el chocolate con alma mexicano

Este dulce popular representa para muchos una tradición con el cacao que remonta a la historia del país y les recuerda su niñez. 

¿Puede un dulce representar la personalidad de un país?

El chocolate Carlos V tiene un envoltorio rojo, donde está plasmado un dibujo que representa a un rey de la época del medioevo en Europa, pero su historia es muy mexicana.

Considerado ‘el rey de los chocolates’, la barra Carlos V ha enamorado a millones de personas, coronándose como la opción favorita de México y otros países en América Latina.

México siempre ha tenido acceso al cacao, la base del chocolate, y en la época prehispánica, se consideraba un regalo divino de los dioses. Por lo tanto, se dice que el Carlos V tiene una historia llena de cultura y una conexión con los antepasados mesoamericanos. Hoy, los mexicanos recuerdan este pasado con el Carlos V, una mezcla de lo español y lo nativo.

The Carlos V brand of chocolate is sold in different presentations, and all Mexicans recognize it. *** La marca de chocolate Carlos V se vende en diferentes presentaciones, y todo mexicano lo conoce. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

¿Por qué se llama Carlos V?

El chocolate lleva este nombre en honor a Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. Este personaje histórico fue nieto de Maximiliano I de Habsburgo, así como de los Reyes Católicos.

Durante su reinado, Hernán Cortés emprendió camino para llevar a cabo la Conquista de Tenochtitlán, hoy la Ciudad de México. Después, este rey mandó a Antonio de Mendoza y Pacheco como Virrey a la Nueva España, para que los nativos fueran tratados con justicia, que recibieran educación, y que no hubiera esclavitud. Sus ideas no siempre se llevaban a cabo, pues América estaba muy lejos, pero sus proclamaciones clamaban lo que él consideraba como justicia.

A pesar del rey español, los orígenes del dulce siguen siendo muy mexicanas. En sus inicios, lo elaboraba la ‘Fábrica de Chocolates la Azteca’, la cual inició en 1919, en Xalapa, Veracruz. Para la década de los 1930, se trasladó a Ciudad de México, donde se ganó el respeto y el reconocimiento por dar fama al chocolate en el país.

Otros productos conocidos y muy queridos que producía esta empresa eran el ‘Chocolate Abuelita’, ‘Tin-Larín’, ‘el Chocolate Morelia Presidencial’, entre otros.

En 1995, la empresa multinacional Nestlé adquirió la fábrica, pero aún se ve el edificio donde se trabajaba, ubicado cerca del metro Morelos, a la altura de la calle Ferrocarril de Cintura, en el centro de la Ciudad de México.

La fábrica chocolatera mexicana hizo un trato con Quaker Oats en la década de 1970, pero después todo quedó en manos de los representantes de Nestlé, empresa reconocida por sus barras estilo ‘suizo’, es decir, chocolate dulce con leche.

La compañía suiza tiene aproximadamente 13 plantas en producción activa, y la manufactura del chocolate fue trasladada a alguna de estas. Aunque la receta se ajustó ligeramente, se respetó el mínimo porcentaje de pasta y manteca de cacao, que es lo que lo hace diferente.

The traditional Carlos V chocolate bar is the most well-known and loved among Mexicans. *** La barra tradicional de Carlos V es la más conocida y sigue muy querida entre los mexicanos. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Hoy, es una golosina clásica que los mexicanos siguen adorando.

“Como todo buen mexicano, desde chiquita he comido el Carlos V, el chocolate, porque no solo es una barra popular, sino que también tiene buen sabor”, dijo Karla Berenice Rebolledo, de Veracruz. “Considero que es un chocolate de calidad a bajo costo y que se vende en cualquier tienda de la esquina, abarrotes y supermercados”.

La empresa sigue respetando la tradición mexicana con su línea de chocolates Premium, especial y artesanal, que fue bautizada como ‘Carlos V Reserva Real’. Ofrece opciones para todas las edades y condiciones, ya que también hay chocolate sin azúcar.

Según Nestlé, “Las nuevas ediciones de Carlos V Reserva Real, rinden homenaje a las tres civilizaciones más importantes de la historia del chocolate: Maya, Azteca y Olmeca”. Además, se enfocan en la cultivación sustentable.

Los mexicanos están orgullosos de esta herencia.

“Es un chocolate que viene de generación en generación, y que si bien ahora hay muchas opciones, el Carlos V siempre será el Carlos V, y tan es así que yo misma se los brindo a mis hijos porque lo considero adecuado, no en exceso, pero sí dejo que lo consuman”, dijo Rebolledo.

(Editado por Melanie Slone)