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El trabajo de un camionero en México en tiempos de pandemia

Esta labor tan importante en el país implica dificultades y peligros que resaltan a la vista en esta época. 

Ser chofer de autobús, un trabajo difícil en cualquier momento, se ha tornado algo loable, y bastante peligroso, en tiempos de pandemia.

Es un oficio importante para la parte productiva del país, ya que permite que miles de personas lleguen a tiempo a sus destinos, como el hogar, la escuela o el trabajo. Es extenuante por las 15 horas diarias o más que se dedican a la labor.

“Trabajo de 5 de la mañana a 10 de la noche”, dijo Mariano Lagunes Ordaz, conductor de la línea de trasporte público “Miguel Alemán” en la ciudad de Veracruz. “Dejo la unidad en la base (lugar donde resguardan el autobús) ya limpia para el siguiente día.”

Su jornada inicia con revisar las condiciones físicas de la unidad en la mañana antes de salir al primer viaje, revisar la mecánica, recargar combustible, y limpiar todo. En estos tiempos de pandemia, es sumamente importante que estén limpios tanto el piso como los asientos. Una vez que la unidad se arranca, se revisa que los pasajeros lleven tapabocas y que la marimba — el depósito para acomodar las monedas al momento de cobrar el pasaje — no se desacomode.

“Sí, es un trabajo bástate cansado; solo paro para poder desayunar rápido y a la hora de la comida”, dijo Lagunes Ordaz.

El nivel de estrés que llevan los conductores es bastante intenso en las horas pico, cuando las principales calles y avenidas pueden congestionarse de automóviles. Cuando el calor es intenso, es todavía más agotador.

Buses are places where the virus can spread easily. *** Los camiones son un lugar donde el virus puede propagarse con facilidad. (Manki Kim/Unsplash)

Los efectos de la pandemia 

Ahora, la pandemia representa otro reto.

“Ahora con el COVID-19 ha sido difícil, porque los primeros meses nos bajó el trabajo, ya que la gente no salía de sus casas por estar resguardados”, dijo Lagunes Ordaz. “Actualmente se incrementó, pero no como era antes. La gente tenía que ir a trabajar. Trato de que la unidad esté limpia y pido a todo usuario que lleve su cubrebocas; si no, no permito subir”.

El transporte público urbano es uno de los más afectados por el virus, debido a la cantidad de gente que lo usa. Es una vía de contagio bastante fuerte, porque las personas muchas veces no portan el tapabocas, y algunos conductores no lo exigen. Por eso, los usuarios están optando por usar otros medios de transporte que no impliquen un riesgo en su salud, como la bicicleta.

“Esto del COVID-19 nos afectó mucho, nos bajó la venta de pasajes y por ende en nuestros sueldos. Ahora como que ya se compuso un poco, pero no del todo”, dijo José Alberto Díaz Utrera, conductor de transporte público de la línea “Diaz Mirón” de la ciudad de Veracruz.

Actualmente, millones de mexicanos salen a trabajar a pesar de la presencia de COVID. El gobierno está redoblando medidas en virtud de darles un transporte público confiable y lo más limpio posible.

Mexican bus drivers work long hours, often in dangerous conditions. *** Los conductores de autobuses en México trabajan largas horas, muchas veces en condiciones precarias. (Café Words)

Exigen algunas reglas a los pasajeros antes de abordar, como el uso de gel con base en alcohol y el uso riguroso de máscaras, con el fin de que se sientan seguros.

“A mis pasajeros de plano no les permito subir si no traen cubrebocas. La dirección de transporte público nos ha pedido que lo exijamos y así lo hago yo”, dijo Díaz Utrera.

Por otro lado, la pandemia ayudó a identificar las precarias condiciones en las cuales el transporte público trabaja. Algunas unidades de transporte son obsoletas, hay malas condiciones laborales para los conductores y algunas líneas de camión prestan un mal servicio.

Toda esta situación es la suma de un grave problema que repercute en los conductores del transporte público; es peligroso, tanto para ellos como para los usuarios. Además, no cuentan con apoyo laboral.

“Tengo 10 años trabajando como conductor de transporte público”, dijo Díaz Utrera. “No cuento con seguro social, solo con el salario que me da mi patrón [el dueño de la unidad]. Soy diabético, pero trato de tomar mis medicinas para no sentirme mal”.

Ahora nuevamente algunos estados de la República Mexicana han pasado a semáforo rojo, lo que significa que están en el nivel más alto de peligro de COVID. Por eso, otra vez los conductores podrían enfrentar una baja en los pasajeros que transportan y, por ende, en sus ingresos.

A pesar de esta situación, los choferes no dejan de trabajar, prestando un servicio invaluable y luchando siempre por ofrecer el mejor servicio y seguridad a los pasajeros, quienes dependen de ellos para transportarse.

(Editado por Melanie Slone)