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Desde botanas hasta creaciones elaboradas: platillos tradicionales de Colima

Este estado costero tiene una larga historia de experimentar con ingredientes y sabores únicos. 

La gastronomía mexicana, admirada por el mundo entero, tiene una inmensa variedad. En cada estado, la gente trabaja por dar identidad a cada platillo, lo que genera una experiencia única e irrepetible.

La ciudad de Colima, la capital del estado del mismo nombre, es una de las más pobladas en México y ha logrado enamorar a sus lugareños y turistas a través del paladar.

Colima, México. (Urvashi Makwana)

El viaje gastronómico comienza con los tacos colimenses de tuxpeño y sesos, ideales para comer en cualquier momento del año. Se preparan con la base de tortilla de maíz o trigo a la cual se le pone ajo, cebolla, sal y aceite vegetal. Los tuxpeños se hacen con carne de cerdo y los de sesos, con res, bien sazonando para que la carne se cueza, y se hace una salsa con cebolla, pimienta, ajo y tomillo que baña la carne y las tortillas.

Otro platillo destacado se conoce como ‘chacales’; es muy relevante desde épocas prehispánicas. Esta especie de langostino se sirve con perejil, cebolla, jitomate, papa, mantequilla, chile, sal, pimienta y ensalada de col. No todos en Colima son capaces de atrapar un chacal, que es un crustáceo menos común, pero comer uno es todo un deleite.

Otro platillo famoso, las sopas, se preparan en Colima de diferente manera que en otras partes de México. Vienen de la mano e ingenio de Dominga Rodríguez López, quien impuso su estilo al cocinar este platillo durante la Revolución Mexicana. Se preparan con la base de tortilla de maíz, la cual se mezcla con chile, huevo, manteca de cerdo, harina, polvo para hornear y sal. Se acompañan de carne molida cocida, lechuga o col, queso, rodajas de jitomate, aguacate y rábanos.

Hand-made torillas are the basis for any great Colima dish. *** Las torillas hechas a mano son la base de cualquier platillo colimense. (Alora Griffiths/Unsplash)

Las tostadas son fáciles de preparar, y son una de las comidas más consumidas en México. El relleno varía en muchos casos, pues en Colima se usa lomo de cerdo, manteca, frijoles refritos, queso añejo, cebolla, col y caldo. Conforman otro platillo de la región que se vale en cualquier época del año, además de que en muchos restaurantes se sirven de entrada.

Otro platillo muy famoso consiste en los sopitos, tortillas a base de mazorca acompañadas con carne molida, laurel, sal, ajo, agua, lechuga o col, queso, aceite, rábanos, orégano y jitomates.

Los lugareños se sienten orgullosos de su gastronomía y reconocen la influencia histórica y geográfica que conlleva.

“Uno de los grandes placeres de Colima es la comida, igual que en todo México. Tenemos diversidad de platillos preparados principalmente con maíz, carne de cerdo, pescados y mariscos”, dijo Damina Tapia, quien labora en la cocina de un restaurante ubicado en Manzanillo, Colima. “La comida en esta región tiene un perfil propio por la misma historia, la geografía en la que nos encontramos”.

El estado también ofrece deleites únicos.

Por ejemplo, una preparación que no se halla en cualquier parte de México, ‘La Pepena’, es de las comidas más tradicionales de Colima. Es un plato de vísceras de res, bañadas con salsa de tomate y acompañadas de frijoles. Se hace un esfuerzo tan minucioso en prepararlo que no se le halla en cualquier restaurante. Se hace con tripa, corazón, hígado y bofe de res, tomatillo, chile de árbol, ajo, laurel, cebolla, cilantro, aceite y sal.

Para la cocción hay que poner las vísceras bien limpias en agua con ajo, hojas de laurel y trocitos de cebolla. Se les agrega sal, y después, se sacan las tripas del caldo para cortarlas en tiras que luego se ponen a cocer con tomatillos y chile de árbol. Se fríen hasta que se doran, y se revuelven con tomate, chile y cebolla, para luego servirse calientes, de forma caldosa.

People from Colima are very proud of their varied dishes. *** Los colimenses están muy orgullosos de sus platillos tan variados. (culturacolima.gob.mx)

La ‘cuachala’ se considera como otro más de los platillos típicos y más sabrosos de Colima. Se hace a base de pollo desmenuzado o de puerco, en caldo de jitomate, manteca y masa de maíz. Se cocina la carne con cebolla y sal. Se ponen a tostar los chiles, para molerlos junto a los ajos y tomates cocidos. Después de moler la carne, se le junta con los otros ingredientes hasta que el caldo espese; se agregan piezas deshuesadas y se deja que todo hierva. Se disfruta en el día a día o en festividades como bodas, cumpleaños o días especiales.

Por último, el ‘pozole seco’ es una invención colimense que se ha expandido por todo el país. Cuenta la anécdota popular que una cocinera olvidó el pozole que estaba sobre unas brasas que parecían estar apagadas, pero que no lo estaban.

Desde ese momento, se conoció el pozole seco, una variante del pozole caldoso que se come con la carne desmenuzada, servida en una tostada con repollo, cebolla, chile y rábano al gusto.

No cabe duda que todo el estado de Colima es maestro en realzar una de las actividades favoritas del hombre: comer. Sus habitantes nos lo recuerdan con orgullo y alientan a los visitantes a probar todo lo que se ofrece.

“Eso sí, en antojitos originarios de Colima tenemos una variedad de tamales, tostadas, gorditas y sopes cubiertos de distintos guisados, ahí va al gusto del cliente. Como comida emblemática de acá están los langostinos de río, el cangrejo a la diabla, por supuesto el ceviche colimeño, el tatemado de carne de puerco, que son un deleite también para los visitantes”, dijo Tapia.

(Editado por Melanie Slone)