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La astrología sigue practicándose después de siglos

En un mundo que subraya lo comprobable, esta tradición demuestra la necesidad de crear en algo esotérico. 

La astrología no debe confundirse con la astronomía, aunque tienen raíces en común.

La astrología tiene sus orígenes entre los babilonios, durante los tiempos precristianos. A través de unas cartas, se interpretaban y se predecían eventos relacionados con los astros y las estaciones planetarias. Los griegos aprendieron de ellos recién entrado el siglo IV a.C.

Era muy común que las civilizaciones alrededor del mundo observaran el cielo nocturno, los planetas y las estrellas, y que notaran que los cuerpos celestiales “cambiaban de posición” respeto a la Tierra, en secuencias repetidas. Buscaban dar sentido a este fenómeno tan observable. De esto nació la astronomía, considerada una ciencia hoy.

También nació la astrología, un análisis del efecto de los cuerpos celestiales en acontecimientos terrenales. En épocas pasadas se consideraba una ciencia. Hoy, el positivismo ha preferido dejar atrás las creencias sin un sustento empírico, es decir, que no puedan comprobarse mediante la experimentación regida por normas acordadas, y la réplica de estos experimentos.

La astrología es un sistema de predicción — algunos creen que se trata de adivinación — basado en la posición de los astros y planetas, entre otros elementos. De ‘astra’ (estrella) y ‘logos’ (lógica, razón), es una disciplina metafísica que toma las estrellas como mediador para acceder a información que influye en la vida y el comportamiento humanos.

Con el paso de los años, se creó la ‘astrología horoscópica’, basada en los estudios de la astronomía. Se usaba para advertir de sucesos importantes por la forma en que los planetas, las estrellas, el sol y la luna parecián moverse con relación a la Tierra.

“Podríamos entenderla, si cabe así, como la ciencia más antigua usada durante siglos por reyes y emperadores”, dijo Abraham de Córdoba, Director de la Comunidad de Artes y Estudios Herméticos de Veracruz, México. “Después de ellos, se ha difundido sobre los pueblos del planeta, y hoy día continúa presente.

“El zodiaco es parte de la astrología y le vemos en periódicos, revistas, programas de televisión, muchas veces bien llevada por quienes la difunden; otras llevadas al extremo, difundiendo temor”, dijo.

Horoscopes and astrology go together. *** El horóscopo y la astrología van de la mano. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Una persona recibe influencia por la posición que los planetas tenían el día de su nacimiento, de tal forma que este posicionamiento influye en su personalidad, según los astrólogos. Influye en su forma de relacionarse con otros, en su carácter y en su futuro o destino. Aun así se defiende que el humano, al tener derecho al libre albedrío, puede encauzar su vida de una manera distinta a la trazada.

Las leyes dentro de esta disciplina surgen del ‘estímulo de energía’ que los planetas producen directamente en el mundo y en la materia. La forma de consulta más rápida es a través de la astrología zodiacal, donde se estudian las doce constelaciones, categorizadas en fechas que determinan cuál es el ‘horóscopo’. El cumpleaños de cada persona marca el signo solar que le corresponde.

“Hay que dejar claras las diferencias entre lo que es el horóscopo y lo que es la astrología, porque si bien caminan juntas, cada una lo hace por su propio carril y, para poder conjuntarlas, primero deben entenderse, comprenderse y, entonces, aplicárseles”, dijo De Córdoba.

“El horóscopo tiene en cuenta únicamente la posición del sol, mientras que la astrología tiene en cuenta a todos los cuerpos celestes del sistema solar; la primera dicta el signo zodiacal y la segunda estudia los aspectos que regirán al signo de acuerdo a la posición de los planetas”, dijo.

La astrología se aceptó hace siglos, en contextos políticos, sociales y hasta económicos. Hoy, muchas personas confían en que influye en su vida y destino.

Los acontecimientos terrestres no empíricamente comprobables han pasado a ser parte de una subcomunidad dentro de las disciplinas esotéricas. Solo pueden explicarse desde el interior personal y la fe.

Quien busca respuestas a lo desconocido se siente atraído por esta práctica, con la esperanza de dar sentido a los acontecimientos a su alrededor, sin el deseo de depender solamente de lo empírico.

(Editado por Melanie Slone)