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El arte relajante del origami 

La práctica puede servir como terapia por los diferentes tipos de beneficios que ofrece. 

Del japonés ‘ori’ que significa ‘doblar o plegar’ y kami’, que es ‘papel’, tenemos el origami.

Es una actividad para reducir el estrés, la ansiedad, la depresión u otras dolencias, tanto físicas como emocionales. El origami, o papiroflexia, es una forma de expresión artística por medio del papel.

Esta disciplina de doblar papel data del siglo I o II en China, y se integró en las tradiciones japonesas en el siglo VI.

Se trata de crear figuras geométricas a base de papel doblado; es una actividad que se ha manifestado desde hace años, pasando de generación en generación, en el hogar y en la escuela.

Lo positivo es que se activa el sentido de la vista y del tacto, por lo que es una terapia que ayuda en la rehabilitación de una persona con dificultad motriz en sus manos, además del reumatismo, problemas en el control de los músculos y en la coordinación y precisión entre las manos y los ojos, así como otro tipo de problemas cerebrovasculares.

Los mejores ejercicios para el sentido de la vista piden a la persona visualizar figuras y replicarlas en físico, al recordar las imágenes que se vieron. Esto estimula la memoria visual secuencial y ayuda a quien tenga alguna discapacidad visual. En general, la capacidad cognitiva del ser humano se vincula con el desarrollo psicomotriz, así que se dice que el origami tiene una influencia muy fuerte en las personas.

“La parte del cerebro que funciona cuando se dobla papel es básicamente toda, la corteza y el interior del cerebro, es una cuestión general”, dijo María del Carmen Quiróz, licenciada en Psicología Social por la Universidad Mexicana. “Está técnica es maravillosa si se contemplan los beneficios a largo plazo, porque solo se necesitan papel y manos”.

People of practically any age can develop origami skills. *** El origami es una técnica que puede desarrollarse prácticamente a cualquier edad. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Pueden elaborarse figuras de todo tipo, desde geométricas muy sencillas hasta animales, máscaras, personajes de ficción, e incluso caricaturas.

“Hay mil cosas para las que se aplica el origami, desde hacer una tarjeta por el Día de las Madres hasta decorar y construir importantes obras a cualquier edad, una vez que se tiene consciencia”, dijo la icenciada Quíroz.

Aprender este tipo de papiroflexia requiere de práctica, pero es fácil y rápido.

In origami, many figures can be made. It is also a relaxing activity. *** En el origami, es posible crear muchas figuras. Es además una actividad relajante. (Melanie Slone)

Aunque puede ser un reto al comienzo, el talento mejora con el tiempo. Subir de nivel puede requerir de mayor concentración, lo que lo convierte en un desafío que estimula ambos hemisferios del cerebro, el lado racional y el creativo.

En cuanto a la parte más creativa del cerebro, la creación y seguimiento de patrones ayuda a desarrollar la organización mental. En el origami, se deben seguir una serie de pasos para conseguir el resultado final. Es una buena forma de abordar a aquellos con déficit de atención, pues se pone en práctica la perseverancia, la paciencia y la constancia, lo cual puede culminar en un sentimiento de placer y satisfacción.

Este tipo de ejercicio mental y manual ayuda a relajar el cuerpo y elevar la autoestima, pues está comprobado que empezar y terminar una actividad mejora la estima personal.

Making figures has many benefits for the brain. *** El proceso de crear figuras implica varios beneficios para el cerebro. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

“El beneficio de esta actividad se puede dividir en tres formas: una que es la habilidad manual, la coordinación mano–ojo; otra es la parte emocional, la satisfacción de poder crear; la tercera sería el conocimiento, porque hay que seguir instrucciones, poner atención y eso hace que el cerebro active las uniones entre neuronas y provoca que se adquieran nuevas habilidades”, dijo la especialista.

Tiene muchos aspectos positivos, entre ellos mejorar y potenciar la memoria y ayudar a combatir la artritis. Así, el cuerpo y la mente se ven beneficiados a largo plazo si la práctica se hace constantemente. Ayuda en el pensamiento no-verbal, la comprensión espacial y dimensional, la imaginación, la atención y la concentración.

Esta práctica se lleva a cabo en centros de discapacidad, hospitales, cárceles, escuelas y centros cívicos, entre otros lugares, como un anexo en terapias psicológicas o físicas, o como arte terapia.

(Editado por Melanie Slone)