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¿Cómo se cultiva un buen tabaco?

Se requieren condiciones particulares para lograr una buena cosecha. 

Hay quienes aseguran que el tabaco es nocivo para la salud, pero otros que lo disfrutan mucho y ni consideran dejar de usarlo.

El tabaco es un producto procesado a partir de las hojas de Nicotiana tabacum, y se consume de distintas formas; la más popular es a través del humo que producen los cigarros, las pipas o los puros.

Muchas personas no han considerado cómo se cultiva.

Existen variedades diferentes de productos que se obtienen de la planta, pero las técnicas de cultivo no varían mucho entre sí. El tipo de suelo en el cual se cultiva también influye mucho, aunque la planta se adapta a una amplitud de opciones. Por ejemplo, en especial los suelos franco-arcillosos y franco-limosos son idóneos para el tabaco Burley, mientras que los franco-arenosos son los más adecuados para el tipo de tabaco Virginia.

En realidad el tabaco es de clima subtropical. De hecho, los expertos han coincidido en que su origen se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador, entre el 5 mil y 3 mil a.C. Para la época de la colonización española en América, el consumo ya estaba extendido por todo el continente. Además de inhalar y exhalar su humo, otra actividad muy común era masticarlo, aspirarlo, lamerlo e incluso ingerirlo a través de gotas en los ojos.

¿Cómo tratar al tabaco?

El mejor ambiente para que se cultive es el lluvioso, donde el cielo casi siempre esté nublado, para que la humedad se eleve. Este factor implica obstáculos y límites para su cultivo, pues la frecuencia con la que llueve, la calidad del agua y los caudales de riego afectan directamente en el efecto que tendrá la hoja de tabaco y el producto final.

“En Cuba, por ejemplo, el clima y las características del terreno en Pinar del Río hacen una buena combinación para el cultivo del tabaco. Por ejemplo, las plantaciones cubiertas del sol se destinan siempre a la capa del habano, mientras que las de sol abierto se destinan a la tripa, es decir, al tabaco mismo”, dijo Raúl Fernández, cubano dedicado a la cosecha de la hoja. “La planta se siembra a partir de octubre y tarda unos 45 días hasta su recolección. Durante ese tiempo se aplican algunos métodos que hacen que haya un mejor crecimiento”.

A la planta se le dedican dos meses, que son el período en que crecen sobre una balsa de agua y en bandejas de poliestireno. Hay que poner mucho cuidado en el proceso de fertilización, los tratamientos fitosanitarios y las podas. A principios de mayo se comienza a trasplantar al tabaco, para empezar su cultivo en el campo; esto dura hasta septiembre.

Es muy común que se apliquen nematócidas, con el fin de prevenir plagas y evitar que se vean comprometidas las áreas de producción. De hecho, la calidad de la hoja de la planta depende casi por completo de la disponibilidad de agua en el suelo, lo que resulta complicado en épocas de sequía.

Cuando llega el tiempo para recolectar, las variedades escogidas se transportan a locales de curado, para ser colgadas bocabajo; se quedan en secaderos de tabaco hasta que llegue el invierno. Si el tabaco es seco, se puede dilatar hasta que llegue el tiempo de lluvia, pues esta humedece el ambiente para que se puedan deshojar o separar las hojas del tallo sin que se rompan o se dañen.

The harvest depends on certain weather conditions. *** La cosecha requiere de condiciones climáticas particulares. (Kilian Seiler/Unsplash)

Es importante recalcar que una de las bases fundamentales para lograr una cosecha muy buena es el uso que se la da al nitrógeno en el abono. Tiene un efecto directo sobre el metabolismo de la planta, manifestándose en un aumento de la nicotina, los nitratos y el amoníaco de sus hojas.

Después de un proceso complejo y de espera, el trasplante de tabaco se da con máquinas trasplantadoras de dos o más hileras. Quien se encargue de transportar debe colocar las plantas en una posición invertida en una bandera, con las raíces hacia afuera y la parte de arriba hacia el centro del disco, pues este se gira para quedar puesto correctamente, con las plantas inclinadas hacia atrás en un surco que se abre en la máquina hacia el frente. Al final, las ruedas compresoras harán que queden derechas nuevamente.

A pesar de la mala reputación de este producto, hay quienes prefieren seguir degustándolo.

“Llevo una parte importante de mi vida fumando, y la verdad se agradece siempre toparse con un buen tabaco”, dijo Zara Peralta, consumidora venezolana del producto. “Hay personas que lo fuman toda su vida, pero nunca ponen atención a las marcas, y claro que hay unas mejor que otras. Sé que tiene sus problemáticas; aun así no creo desprenderme de él”.

(Editado por Melanie Slone)