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Colorear para bajar el estrés

Esta técnica de relajación accesible se ha vuelto muy popular. 

Dibujar no es solo cosa de niños.

En la actualidad, las personas buscan diferentes métodos para relajarse y quitarse un poco el estrés de la rutina diaria. Así dan al cuerpo la oportunidad de descansar, y a la mente la de dejar de trabajar por unos momentos.

Uno de estos métodos de relajación que se usa comúnmente como una terapia es el colorear. Esta dinámica ayuda a que las personas incentiven su creatividad e imaginación, al momento de mezclar colores.

La actividad hace que los dos hemisferios cerebrales trabajen, y permite a la persona olvidarse de los problemas, las preocupaciones o el estrés. El colorear no es exclusivo de niños y puede hacerse a cualquier edad.

¿Cómo surgió esta tendencia de relajación?

Cada vez más se está tomando esta actividad como una manera de relajarse sin tener que invertir mucho dinero. Lo que empezó como algo exclusivo para niños ahora es una actividad que practican los adultos, dejando volar su creatividad.

Quienes practican este método de relajación señalan que encuentran paz y serenidad. Es una moda que empezó en Francia y que el resto de Europa adoptó pronto, como una opción para quitar el estrés en la ajetreada vida cosmopolita que llevan. En América, llegó primero a Canadá, y posteriormente a Estados Unidos. América Latina lo estrenó como parte de las terapias para manejar emociones, las cuales hoy reportan buenos resultados.

Los libros para colorear han visto ventas altas e iluminarlos de colores combate el estrés sin mucho gasto económico, algo que se ve reflejado en la salud física y mental.

Something about the smooth colored points may be relaxing. *** Algún aspecto de los puntos coloridos tan lisos podría tener un efecto relajante. (Charlie Ramírez/Café Words)

Los colores usados reflejan el nivel de relajación de la persona. También, muchas veces los diseños o dibujos a colorear tienen un sentido destacado, sean formas sencillas o complicadas, o personajes, animales o frutas.

“Colorear es una actividad, además de recreativa, se pudiera decir que también es liberador”. dijo Nohemí Guzmán Lara, psicóloga particular egresada de la Universidad Veracruzana, “ya que casualmente la persona con un alto nivel de estrés llega a sentirse tan relajada, que la persona se olvida por completo de sus problemas del trabajo, casa o de cualquier índole”.

“Es importante que las personas dispongan de un determinado tiempo para poder sentarse y relajarse pintando, ya que se enfocan tanto en colorear que llegan a perder el sentido del tiempo y muchas veces ni cuenta se dan, de tan relajados que están”.

People can download coloring panels or buy books full of them for little cost. *** Se puede bajar de Internet o comprar por poco dinero libros llenos de hojas para colorear. (Customer Box/Unsplash)

¿En qué consiste exactamente esta técnica?

Primero, las personas deben escoger un diseño o dibujo a su gusto. Deben contar con el material necesario a fin de no distraerse, como una caja de colores y un sacapuntas. Se puede bajar de Internet o comprar por poco dinero libros llenos de hojas para colorear. Una vez que cuentan con este material, deben enfocar toda su atención.

La técnica implica pintar ligeramente los contornos, a modo de no salirse de las líneas del diseño. Lo que se pretende es que la persona suelte su mano y que poco a poco ilumine diseños más difíciles.

“Trabajo en una oficina donde el nivel de estrés es bastante fuerte”, dijo Sebastián Bajoras Prieto, empleado administrativo en un banco. “Llego a mi casa y por lo regular ceno; después, pongo música en un volumen bajito para ponerme en la mesa a colorear. Me gusta pintar mándalas por lo complejo de los diseños, y me gusta ver qué combinación de colores le quedan.

Para que esta actividad se vuelva terapéutica, primero debe volverse un hábito. “Para mí es bastante relajante y me ayuda a conciliar el sueño”, dijo Bajoras Prieto.

Es una de las mejores terapias que ayudan emocionalmente a las personas, puesto que no se necesita desembolsar una fuerte cantidad de dinero para comprar un libro para colorear y una caja de lápices de colores.

(Editado por Melanie Slone)