Menu

¿De dónde viene la tradición de la Primera Comunión?

Es un momento muy significativo en la vida de los niños. 

¿Qué se hace cuando uno está listo para recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo en su vida?

El recibimiento del sacramento de la Eucaristía por primera vez, como parte de los festejos católicos, se conoce como “Primera Comunión”. Para poder hacerla, primero hay que cumplir con el Sacramento del Bautismo y la confesión.

El acto consiste en comer una hostia, que simboliza el cuerpo de Cristo, mojada de vino, que representa su sangre. De esta manera, se dice que hay “comunión” con Dios.

Esta práctica religiosa suele darse en la infancia, casi siempre de manera grupal — aunque la edad no importa tanto — y es un requisito en la adultez para poder casarse ante la presencia de Dios. Para hacer la Primera Comunión, se debe recibir una preparación durante un año, llamada Catecismo, donde se aprende de la palabra de Dios, su bendición y las obligaciones que uno tiene como cristiano.

Un sacerdote debe oficiar la ceremonia; en la religión católica, se espera a que los niños tengan uso de la razón. Por eso, se hace la comunión cuando están más grandes, a diferencia de la iglesia ortodoxa que la hace justo después del bautizo.

Los comienzos del rito 

Todo comenzó en el siglo XIII, con la decisión del IV Concilio de Letrán de que los menores de edad recibieran el sacramento, pues ya estaban en una edad para disponer de él. Hoy, se realiza alrededor de los nueve años.

Este acto se vivió de manera muy discreta entre el siglo XIII y el XVII, pero después de este tiempo la ceremonia empezó a tomar relevancia, pues los menores de edad eran importantes para la interacción religiosa.

The priest raises the communion wafer to God, before Communion. *** El sacerdote levanta la hostia hacia Dios, antes de la ceremonia de Eucarísta, o Comunión. (Shalone Caso/Unsplash)

La consolidación de este evento religioso terminó de formarse como lo que es ahora en el siglo XX. La Primera Comunión pasó a ser uno de los momentos más memorables en la infancia de una persona, pues ante la sociedad, el niño o niña pasa a ser más maduro de lo que fue antes de ese día.

“Inicia con Jesús, y nos lo dice el Evangelio según San Lucas“, dijo Miguel García, sacerdote católico mexicano. “Reunido con sus discípulos, Jesús aceptó una copa y dijo, ‘tómenlo y repártanlo entre ustedes porque les aseguro que no volveré a beber del fruto de la uva hasta que llegue al reino de Dios’. Y ahí él parte el pan y se los dio diciendo ‘esto es mi cuerpo’. Ahí podríamos decir que nace la Primera Comunión”.

Se tienen varios requisitos para poder vivir este sacramento; el principal es ser parte de la comunidad católica, y bautizado. Antes de la Comunión, se debe pasar por la catequesis — o catecismo —, que es evangelizar a las personas para que tengan un nivel más alto de comprensión de lo que será su vida a partir de ese momento. Estas clases las imparten personas autorizadas por un sacerdote o, en su defecto, un sacerdote ordenado.

En tercer lugar, se participa de la Penitencia; en este sacramento, la persona debe confesar sus pecados. Después de esto, se otorga el perdón de Dios a través de la comprensión del sacerdote que escuchó con amor y paciencia, para después ser impuesta una plegaria, la cual dependerá del tipo de confesión que se tenga.

De acuerdo al tipo de pecado cometido, se determina la plegaria. Finalmente, para pasar a la Comunión, debe hacerse una inscripción a la iglesia o institución religiosa que lleva a cabo todo el papeleo oficial por parte de la religión.

“La Primera Comunión es un sacramento que nos une a los cristianos, donde nos sentimos en comunión con Cristo”, dijo Rosalía Hernández, catequista veracruzana. “Celebrarla significa el deseo de tener ese uso de razón de quién fue Jesucristo, saber quién es Dios, de qué manera participamos en la vida cristiana junto a Dios”.

 


¿Cómo se celebra la Primera Comunión en México?

Suele usarse ropa blanca, un vestido para las niñas y un traje para los niños. Se cargan un rosario y una vela y se realiza una misa especial, por lo general en compañía de varios niños al mismo tiempo.

Después del evento en la iglesia, las familias organizan una fiesta para poder compartir con familiares y amigos el paso dado por su hijo o ahijado, si los padrinos de Comunión organizaron la fiesta. Algunos pueden ofrecer un menú delicioso y dar regalos, pero el tamaño de la fiesta depende de cada familia.

Esta fiesta es en honor a la persona que ya cumplió con recibir el Sagrado Sacramento. Muchas veces es con temática infantil, pero si la persona es adolescente, es de acuerdo a su gusto y personalidad. Los adultos pueden consumir alcohol, pero por respeto, se recomienda que sea moderado, pues se dice que la armonía, felicidad y amor por la unión de la persona con Cristo es una conexión profunda y digna de recordarse de tal forma.

(Editado por Melanie Slone)