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¿Qué pasa con el árbol de Navidad cuando las fiestas terminan?

Tienen una vida útil mucho más allá de adornos de temporada. 

Desde el momento en que se compra, un pino de Navidad representa muchas cosas para las familias.

Estos árboles alegran los hogares, además de que se fomenta la convivencia a la hora de adornarlos para lo que será el mes decembrino. La historia cambia para aquel pino que no encontró un hogar, pero no hay que alarmarse. No será desechado, puesto que tiene que concluir su ciclo natural.

Desde que se siembra la semilla y este germina, se cumplen ciertos procesos, hasta que la planta alcanza una altura de más de 70 centímetros. Entonces, se trasplanta a un campo, para que en aproximadamente 6 años se haya desarrollado y pueda adornar el hogar de una familia.

Los pinos que no son vendidos en la temporada navideña son reciclados y devueltos a la naturaleza. (Foto de Carlos Ramírez)

¿Qué pasa con los pinos que no se venden?

En México, existen empresas que se dedican a cultivar estos árboles que cumplen con los reglamentos de las autoridades forestales. Se busca que no se dé una sobreexplotación de los recursos naturales, sino que el pino sea adquirido, para que después, a través de programas, tenga un destino digno. Se regresan los desechos a la tierra, donde sirven como composta para más árboles.

Del mismo modo, los pinos que no pudieron ser vendidos son entregados y depositados en contenedores para su hogar final. Se les tritura y se les convierte en abono, que funciona para enriquecer la tierra de los camellones y parques públicos. Este desecho natural así no se desperdicia.

Desafortunadamente, este año fue muy complicado para los vendedores. No tuvieron las ventas del año pasado, debido a la pandemia. Muchas familias no contaron con una buena solvencia económica, a pesar de que se redujeron los precios de la venta de pinos; no fue suficiente.

“Este año fue muy malo para nosotros”, dijo Laureano Escobedo Solano, vendedor de pinos. “Teníamos las esperanzas en que se moviera los pinos, pero no fue así”.

Pero los árboles no se tiran. “El destino que tendrán los pinos que no pudimos vender será el que nos marca la Comisión Nacional Forestal, el cual es que los depositemos en los contenedores para su trituración y aprovechamiento”, dijo Escobedo Solano. “Nosotros trajimos 200 pinos a vender; trituraremos alrededor de 80 aproximadamente”.

“Estos pinos los traemos de la zona de las Vigas, ya que ahí se cuentan con sembradíos autorizados para su comercialización, pero hay venta ilegal de pinos de dudosa procedencia que nos pone la situación difícil, teniendo prácticamente que perder nuestra inversión”, dijo Escobedo Solano.

Es importante comprar pinos en lugares autorizados, por estas razones.

Los pinos son llevados a centros de acopio para ser triturados y convertirlos en composta. (Foto de Carlos Ramírez)

Muchos pensarían que enero es el fin de la vida de un árbol, pero se trata únicamente del comienzo. Al ser triturados, regresan a la tierra, nutriéndola, así como alguna vez estos pinos recibieron los nutrientes para llegar a una vida plena. Se convierte en un ciclo natural sin fin.

(Edited by Melanie Slone)