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¿En qué consiste el fenómeno social de la “gentrificación”?

Se renuevan construcciones y barrios, pero quedan fuera del alcance de muchos. 

Comprar, vender e invertir—es un ciclo sin fin.

La “gentrificación” es un concepto que ha tomado mayor auge en las últimas décadas, por la vasta masificación del fenómeno. Desde una lupa teórica, se trata de una manifestación urbana en la que un barrio de antaño tradicional se coloca en la mira de la sociedad, tornándose atractivo en el sector de compra–venta o renta, por lo que adquiere una mayor plusvalía por el flujo de personas que apuestan por ellos, lo que aumenta los niveles de ingresos económicos.

Esto permite que el desarrollo de proyectos inmobiliarios comience a transitar con más fluidez, modernizando los alrededores, elevando precios a causa de la demanda en habitar estos espacios arquitectónicos. En pocas palabras, la modificación a un espacio habitacional que se consideraba como una opción con poca oportunidad de ser redituable se vuelve la opción perfecta para invertir, revirtiendo el efecto hasta lograr posicionarlo entre lo más vendido.

Many older properties in Mexico City have been sold, and later become ‘gentrified.’ ***  Muchas propiedades antiguas en la Ciudad de México se han vendido, para después formar parte de la ‘gentrificación’. (Carlos Aranda/Unsplash)

Este fenómeno urbano no se da solo en zonas residenciales, sino que tiene mayor concurrencia en áreas industriales, las cuales terminan siendo absorbidas por la expansión de un pueblo o ciudad. Toma un lapso relativo para que se produzca este desplazamiento de los vecinos que se encontraban habitando el lugar desde antes, ante la llegada de otros que cuentan con mayor poder adquisitivo, así ‘gentrificando’ el barrio.

Debe tomarse en cuenta la importancia que cumplen los agentes gentrificadores. No cualquier espacio funciona, pero sí se han visto transformaciones increíbles donde se modifica para bien el espacio, desde el cambio de fachada hasta la construcción de más estructura habitacional, así como se da la apertura de nuevos negocios o tiendas comerciales que puedan satisfacer las necesidades y gustos de los nuevos residentes.

Estos hechos urbanos se han vuelto tendencia, pues confluye el accionar de agentes inmobiliarios que son capaces de posicionar y vender a personas influyentes, famosas y con dinero. Artistas de toda índole social se han visto involucrados en este fenómeno. Se destacan muchos aspectos, de los cuales los positivos son las renovaciones que se hacen para embellecer los barrios, pero esto trae consigo el desplazamiento injusto e imprevisto de antiguos habitantes.

“Estamos hablando de un proceso en el que se cambia la composición social del barrio en paralelo a la inversión en capital fijo, en renovación de los sitios, de las infraestructuras, etc.”, dijo Álvaro Aldurra, español experto en gentrificación. “Es decir, la activación inmobiliaria de un barrio que conlleva un desplazamiento de la población original literalmente significa en cierta medida que los vecinos menos pudientes del barrio se ven obligados a irse del mismo porque la renta, la vivienda, los servicios y hasta la compra inmobiliaria crece de forma casi abusiva”, dijo.

Este proceso ha dado pie a algunas corrientes teóricas que abordan el ‘urbanismo‘, que toca temas como el turismo low cost (‘a bajo costo’) o los procesos migratorios. Los espacios que se escogen no se eligen al azar; tienen un contexto y trasfondo que constituye ese mecanismo de gestión ‘urbana neoliberal’, del cual surgen algunos conceptos como ‘revitalización’, ‘renacimiento’ o ‘regeneración’.

Some big-city neighborhoods in big cities are ‘regenerated’ through real estate deals. *** Los barrios de las ciudades grandes ‘se regeneran’ con movimientos de bienes raíces. (Thomas Lefebvre/Unsplash).

“Sí se pueden tomar algunas medidas que invaliden los efectos de la gentrificación, obviamente tienen que tener iniciativa las administraciones públicas”, dijo el experto. “En París o Berlín ya se toman medidas para limitar los aumentos de alquiler, una situación contraria a lo que sucede en capitales latinoamericanas como es el caso de algunas colonias de la Ciudad de México o Buenos Aires en la Argentina. Que si es una problemática en América Latina. Considero que lo es y que, como decía, son las autoridades quienes tienen que mediar incluso para que los barrios no pierdan identidad. Es un tema bastante amplio y complejo”.

El proceso de gentrificación requiere tiempo, así que los expertos en urbanismo y arquitectura describen cuatro fases—degradar el barrio, estigmatizarlo, resignificarlo y mercantilizarlo, lo que en muchas ocasiones se halla complicado por presiones políticas y la injerencia de agentes externos. Se busca explotar de manera positiva territorios que estén abandonados, hayan sido desalojados o donde la inversión inicial (a pesar de los que vivan allí) pueda triplicarse después de adquirirse.

Si hay un valor bajo en los suelos, lo que se invierta en la adquisición de inmueble y reconstrucción terminará como un negocio rentable a mediano y largo plazo, pero no sin sus costos humanos.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)