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El significado de los regalos de los Reyes Magos

Tres objetos de gran valor en su época servían para adornar a Cristo. 

Hay que portarse bien para merecer los regalos que se piden en cartas.

Esta tradición que se atesora año tras año es el Día de Reyes. Aquí, los niños se ven recompensados por estos personajes que los cuidan y observan si se portan bien o mal. ¿De dónde viene la tradición?

La historia propia del cristianismo cuenta que los tres reyes llevaron tres ofrendas al hijo de María. Hoy, a los niños no les dejan en sus casas ofrendas, sino juguetes. América Latina y otros lugares hispanohablantes mantienen viva esta tradición que hace felices a los niños.

Las ofrendas y sus significados

La recompensa que reciben los niños por parte de los Reyes Magos puede ser, además de juguetes, ropa, libros, comida o algo que les guste. En la celebración, las familias se reúnen y comen rosca de reyes para compartir el momento en que los más pequeños abren sus presentes; también beben deliciosas y calientes tazas de chocolate.

 

La religión marca en su calendario que el 6 de enero se celebra la llegada de los Reyes de Oriente que buscaban adorar al Niño Jesús, un relato bíblico. Ellos fueron guiados por la Estrella de Belén para que pudieran entregar los regalos al pequeño nacido que sería el Mesías del mundo. Cada regalo representaba algo especial, por lo que la creencia popular cuenta que Melchor, Gaspar y Baltasar se aventuraron hasta dar con él.

Algunos historiadores ponen en duda este relato y aseguran que pudo haber sido una docena de personas que le llevaron regalos al recién nacido, pero esta versión no es aceptada por el adoctrinamiento religioso. Lo que se conoce y se dice es que estos tres hombres llevaban consigo una caja con tres obsequios distintos. Era material que tenía un significado profundo, simbólico y espiritual.

“La Iglesia Católica dice que cada uno de los tres Reyes Magos llevaba consigo un regalo diferente que más que un bien material tiene un significado simbólico y espiritual. Baltazar llevó oro y según la tradición era una ofrenda común entre soberanos para mostrar respeto entre ellos. Es probable que se lo dio al niño Jesús en reconocimiento al nacimiento de un nuevo rey”, dijo Víctor Manuel Díaz Mendoza, vocero de la Diócesis de Veracruz, en México.

Así que cuando llegó el momento en que Baltasar entregó el oro delante del pesebre, se atribuyó como un símbolo de riqueza y poder. La tradición marca que este regalo era usual entre soberanos, para mostrar respeto. Baltasar se lo dio al niño, reconociéndolo como el nuevo Rey de Israel.

Se dice que en manos de Gaspar recayó la responsabilidad de entregar el incienso, un símbolo divino. En muchos países se usa en ceremonias religiosas, y en esa época se entendió como una expresión de admiración ante Jesús y su carácter divino.

Los niños también representan a los Tres Reyes. (Foto de Johannes Simon/ Getty Images)

“Nos dicen también que Gaspar llevó el incienso que siempre ha estado asociado en símbolo de divinidades; a lo largo del mundo es usado en ceremonias religiosas. Nosotros lo usamos también, y significaría en este caso que Gaspar como rey reconocía el carácter divino de Jesús como Dios”, dijo Díaz Mendoza.

Melchor era el encargado de entregar la mirra, una sustancia perfumada, de color rojo y en forma de lágrimas.

“Finalmente tenemos a Melchor que brindó la mirra, que es considerada desde hace miles de años como un bálsamo precioso. Representa el reconocer a Jesús como el hombre que ha de sufrir y derramar su sangre para salvar a la humanidad”, dijo el clérigo.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)