Menu

El origen de los deliciosos churros

El antojo consta de ingredientes sencillos y se disfruta con chocolate o café. 

Un churro con su chocolate espumoso y caliente es un antojo muy mexicano.

Es una tradición degustar esta delicia a la hora de cenar y una costumbre familiar que puede disfrutarse durante todo el año. La peculiar fritura se encuentra en los semáforos de las principales avenidas, en parques de diversiones, en cafés y en tiendas especializadas.

¿Cuál es la historia detrás de este rico postre?

¿Cómo nacieron? Se sabe que con el paso del tiempo la receta pudo haber sido alterada y que su sabor pudo haberse cambiado debido a las diversas culturas a las que llegó esta receta. No es tan diferente a la de los buñuelos, encontrada en un libro romano del siglo I a.C. Las porras—churros en España—son alimentos con un sabor muy similar al youtiao, el pan chino frito y salado y acompañado con arroz o leche de soya en el desayuno. Este bocadillo se servía de a dos como símbolo del respeto que tenía la sociedad china a la dinastía Song Qin Hui.

Los churros han tenido varias influencias de cada país. Así como podrían tener origen chino, también podrían tener raíces árabes, como una extensión de los buñuelos, que son muy parecidos; su receta no es tan diferente, con una base de harina y agua. En la cuenca del mediterráneo ya existe este tipo de alimento desde hace siglos.

Madrid comenzó la comercialización de los buñuelos en 1894, el principio de una era que derivaría en los churros actuales. Luces de Bohemia fue un establecimiento donde se vendían churros acompañados de chocolate caliente.

La receta para preparar este curioso antojo consiste en mezclar harina, agua, aceite, azúcar y sal. Su degustación se ha popularizado tanto en varios países del mundo que los churros ya son uno de los postres más queridos a nivel internacional. Los auténticos churros son alargados, curvos y espolvoreados con azúcar.

“Yo me dedico a la venta de churros desde hace 2 años; salgo con mi carrito y los ofrezco calle por calle. Muchos lo compran como parte de un antojo, sin embargo, muchas personas los compran para cenar. Podría considerarse tan práctico y a un precio bastante barato”, dijo Sebastián González Acosta, vendedor ambulante de churros.

“Yo vendo la bolsa con 3 churros grandes por el precio de 10 pesos; hay otros lugares donde los venden en 35 pesos 6 churros. El precio varía dependiendo del lugar donde se hagan. Nosotros somos una familia que hace los churros y los vende por la calle. Nos va muy bien, es un antojito muy noble que nos da para poder cubrir los gastos familiares”, dijo González Acosta.

Los churros son un antojito muy accesible al público y pueden adquirirse en puestos ambulantes. (Foto de Carlos Ramírez)

Así, los churros nacieron de una propuesta culinaria, donde se experimentaban con técnicas e ingredientes para mejorar su sabor. La tradición actualmente es que se acompañen con chocolate, pero también pueden pedirse con café o combinarse con otras bebidas.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)