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El muérdago y el beso: ¿De dónde viene la tradición?

Es símbolo de la Navidad y del amor duradero. 

La Navidad es una época que encierra muchas costumbres religiosas, populares y supersticiosas. La decoración en torno a esta fecha es muy común; se puede ver en las casas, oficinas, calles o plazas comerciales, sobre todo en las puertas de entrada o marcos de estos lugares con coronas navideñas. También se cuelga el ramo de muérdago. La tradición dice que siempre que haya dos personas debajo de uno, deben besarse. Se trata de una acción cultural que viene de la antigua Europa celta.

El muérdago es pieza fundamental en los adornos navideños de los hogares. (Foto de Carlos Ramírez)

 

¿Cuál es la historia del muérdago y por qué se relaciona con un beso?

Este arbusto mide un metro aproximadamente, es de color verde y es semi-parásito. Ofrece un fruto—una baya blanquecina translúcida que madura en otoño—que da un jugo llamado liga, el cual es pegajoso. Los pájaros comen este fruto y, al intentar desprenderse de la única semilla pegajosa, frotan el pico en las ramas de los árboles, donde dejan depósitos para que la planta germine.

El arbusto se relaciona con la fertilidad en varios rituales de diferentes culturas, pues tiene una facilidad de reproducción muy grande. Para los druidas celtas, servía para combatir la infertilidad u otras enfermedades, así como para crear venenos. También se creía que protegía a quien lo utilizara, así que se colgaba en las cunas de los niños para evitar que tuvieran pesadillas o que las hadas los robaran.

Otra leyenda cuenta que los escandinavos creían que era una planta de paz; al declarar tregua con el enemigo, se colocaban debajo, y lo mismo para resolver problemas de manera interna con la familia o amistades. El ritual consistía en besarse, ya que de esta manera se declaraba la paz y que todo volvería a la tranquilidad o normalidad.

Por otra parte, se dice que en el siglo XVIII, los ingleses creían que tenía aportaciones mágicas, así que le llamaban “bola de muérdago”. Sus rituales empezaban con una mujer joven que se colocaba debajo de una rama, adornada con lazos y más complementos decorativos. Si un chico se le declaraba en esa posición, ella no podía rechazar el beso, pues estaba destinado a un largo romance o a una estrecha amistad. Si nadie la besaba, el amor tendría que esperar, pero no tanto, pues se decía que se casaría en los próximos meses o el siguiente año.

Según la leyenda nórdica, Balder—el dios de la paz, la luz, el perdón y la primavera, y el segundo hijo de Odín de la cultura Nórdica—, hijo de Frigga—la diosa del amor y la belleza—, recibió una advertencia de su madre, quien había tenido un sueño acerca de su muerte. Su madre, inquieta por esta situación, habló con los 4 elementos y con cada ser viviente para que no le hicieran daño a su hijo. Pero ella no avisó al muérdago al pensar que era inofensivo; un día, el dios Loki utilizó una lanza de muérdago y mató a Balder, y la profecía se cumplió.

Frigga, dolida por la muerte de su hijo, castigo al muérdago, convirtiéndolo en planta parásita que dependería de otras plantas para sobrevivir. Sin embargo, los dioses volvieron a la vida a Balder, al ver a su mamá sufrir, por lo cual Frigga liberó a la planta de la maldición y ordenó que, a partir de ese día, cada pareja debía besarse para sellar su amor en la tierra y hacerlo próspero y fuerte, cada vez que estuvieran debajo de una rama de muérdago.

El muérdago y la decoración

Con el paso del tiempo, esta planta ha pasado a estar en muchos lugares como decoración o como parte de las festividades navideñas, para dejar su significado en segundo plano.

“Nosotros ponemos una corona navideña con muérdago como parte de las tradiciones navideñas, esto como parte o símbolo de amor de familia; sabía que si se pone un muérdago las parejas se deben besar, pero desconozco su historia más allá de la Navidad. Las parejas jóvenes que llegan a visitar la casa se besan debajo de la corona, esto como parte de la tradición, esperando que su relación perdure con el paso de los años” dijo Ana María Lagunes Terrones, decoradora de interiores.

“Dentro de la parte esencial que me piden los clientes es que decore los hogares con muérdagos, esto como parte de las coronas navideñas para las entradas de sus hogares, la gente lo toma mucho como un símbolo más de la Navidad”, dijo Lagunes Terrones.

El muérdago es símbolo de la Navidad y de los enamorados. (Foto de Carlos Ramírez)

 

Muchas personas de gran parte de Europa y Estados Unidos mantienen la tradición de amor y protección. El ramillete casi siempre estará colocado encima de la puerta, además de que puede ser un buen regalo en Navidad.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)