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La rosca de reyes en el mundo, cómo ha cambiado la tradición

La deliciosa costumbre cierra las fiestas navideñas. 

La Rosca de Reyes es una de las tradiciones más representativas de las fiestas decembrinas; va de la mano con la entrega de obsequios que los Reyes Magos dejan para los niños en todos los hogares. Se puede decir que es una celebración con la cual concluyen los festejos navideños, motivo por lo cual el 6 de enero se hace doblemente importante. La rosca es un pan dulce tradicional que se adorna con frutos secos como higos y acitrón, además de azúcar. En México se esconden en su interior figuras alusivas al “Niño Jesús”, y quien las encuentre se convierte en el “padrino” que deberá invitar los tamales el día de la “Candelaria” el 2 de febrero, cuando se conmemora que el niño Jesús fue llevado al templo.

La Rosca de Reyes se adorna con frutos secos y se acompaña de chocolate con leche. (Foto de Carlos Ramírez)

¿Cómo surgió la tradición de comer Rosca de Reyes?

Esta tradición se remonta a una creencia cristiana, que tiene como origen el criterio de la iglesia católica. La más antigua perteneció a saturnales romanos que honraban al dios Saturno, pues se repartían pasteles de frutos secos en forma de círculo, con un haba escondida. El afortunado que la encontrara era elegido como rey de la fiesta.

En la Edad Media los franceses acostumbraban a celebrar la epifanía, fecha que determinaba el fin de las fiestas navideñas. Después de la Revolución Francesa, el pan se consideraba como un favor de la monarquía; se juntaban la familia y amistades para comer bizcochos con una almendra oculta. Los españoles conservaron la costumbre de que quien encontrara una moneda o un haba dentro del roscón sería designado como el “Rey de la Fiesta”. La costumbre más tarde se extendió a América.

¿Cómo son las Roscas de Reyes por todo el mundo?

En México, es un pan dulce alargado; se decora con acitrón o ate—dulce de membrillo—, higos y azúcar, y ya en la actualidad se rellena con queso crema, crema de avellanas, fruta o nuez. Se acostumbra a que lleven por dentro pequeños muñecos que hacen alusión al “Niño Jesús”.

“La Rosca de Reyes es una tradición importante y que esta no puede faltar en algún hogar cada 6 de enero; aquí en la panadería hacemos de diferentes tamaños chica, mediana y grande. En los últimos años ya se hacen rellenas de crema de avellanas, queso crema, siendo las de mayor elección entre la gente”, dijo Antonio Melgarejo Torres, dueño de la panadería Trigo de Oro.

“Además de ser una tradición familiar, la fiesta conlleva la emoción de estar a la expectativa por ver a quién le sale el niño. Quien lo encuentre ya está comprometido a invitar los tamales el siguiente 2 de febrero, Día de la Candelaria, para toda la familia, y es aplicable en cualquier lugar donde parten la rosca”, dijo Melgarejo Torres.

 

En Portugal comen un pan muy parecido, al que le llaman “Bolo Rei”, con pasas, nueces y frutas escarchadas a modo decorativo. Lo tradicional de este pan es que se hace con tres capas, que hacen alusión a los tres regalos que los tres Reyes Magos dieron al Niño Dios—la primera capa es su corteza, que sería el oro, el aroma es el incienso, y la fruta es la mirra.

Por su parte, en Francia se hace la “Tarta de Reyes”, o como ellos le llaman, “Galette des Rois”, un bizcocho de masa de hojaldre rellena con crema de almendras molidas, mantequilla, yema de huevo y azúcar. En comparación con las roscas latinoamericanas, este pan no lleva un hoyo en medio; la tradición es que antes de partirla, se adorna con una corona, la cual es velada hasta que alguien encuentre el haba por dentro.

En España se elabora una especie de corona redonda, sin centro y adornada con rodajas de fruta cristalizada o escarchada. Su relleno es a base de nata, moca, trufa, chocolate y crema y se le esconden figuras religiosas, habas o regalos—como oro o diamantes—, lo que significa que aquel que se lo lleve pagará el “roscón”.

Cada 6 de enero, además de partir la rosca, se celebra la llegada de los Reyes Magos, quienes dejan regalos para los niños en los hogares. (Foto de Carlos Ramírez.)

Es increíble cómo pueden compartirse algunas creencias populares a nivel mundial, pero cada país le atribuye su propia esencia, para hacer una fecha y momento especial y único.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)