¿Qué Hace que las Alpacas de Perú Sean tan Especiales?

Un breve vistazo al animal más querido de ese país

Perú es uno de los lugares más fascinantes del planeta. Este país de Sudamérica abarca una sección de la selva del Amazonas y Machu Picchu (antigua ciudad inca en las alturas de los Andes). Esta última es reconocida como una de las zonas arqueológicas y turísticas más importantes de América Latina. En los Andes peruanos se encuentran el Valle Sagrado, el Camino del Inca y la ciudad colonial de Cuzco.

Perú tiene tanto tesoros naturales como culturales. El vasto territorio que ocupa le confiere paisajes inigualables. Es también el primer productor de fibra de alpaca en el mundo entre otras cosas notables. La importancia que tienen las alpacas es tal, que hasta se encuentra en el escudo y la bandera nacional de Perú a una Vicuña, que comparte ancestros con las alpacas y llamas.

¿Por qué son tan amadas las alpacas peruanas?

150 mil familias dependen de la venta y exportación de la carne y fibra textil de esta especie. (Foto de Jessica Knowlden/Unsplash)

Las alpacas viven en los Andes peruanos. El animal es conocido como uno de los camélidos (familia del camello) más hermosos de Sudamérica. Esta especie es de suma importancia para los pastores andinos ya que 150 mil familias dependen de la venta y exportación de la carne y fibra textil de esta especie.

El período promedio de gestación de una alpaca es aproximadamente de 11 meses. Tienen una capacidad muy pequeña en su aparato reproductor, por lo que solo pueden procrear una cría al año. Los pastores las crían y las cuidan con gran cariño y devoción. Tienen un promedio de vida de 25 años dependiendo del cuidado que reciban.

El país cuenta con el 87% de alpacas en el mundo, las cuales se dividen en dos razas: la huancaya (80.4%) y la suri (12.2%). Estas especies se diferencian principalmente por su pelaje y porque se pueden reproducir de manera exitosa. Los pastores las organizan en manadas. Las alpacas pastan en las alturas de los Andes a una altitud aproximada de 3,500 a 5,000 metros sobre el nivel del mar.

La lana de la alpaca es sedosa, elástica, suave, duradera y no inflamable. Existen 22 colores reconocidos oficialmente, además de los tonos intermedios, es perfecta para la elaboración de toda clase de ropas. Se caracteriza por su suavidad e incluso en su forma más gruesa, la alpaca es inherentemente más suave que la lana de oveja.

La fibra de alpaca se representa durante el proceso de tejido. (Foto de Mark Dadswell/Getty Images)

Las propiedades térmicas les permiten a las alpacas adaptarse a cualquier cambio de temperatura, por esta razón han sido exportadas a Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y los Países Bajos. Cada año, se producen aproximadamente tres millones de kilos de lana de alpaca en América del Sur, y esto representa aproximadamente el 4% de todas las lanas procesadas en un año determinado.

Es muy común ver prendas de alpaca en el extranjero, lo que caracteriza el sello peruano detrás de ellos, ya que quienes usan ropa de alpaca no pasan frio.

Importancia histórica y cultural de las alpacas

Para los incas, la alpaca era el animal más importante. Cada parte de este camélido tenía su propósito. Su carne se consumía fresca y sus huesos, cuero, grasa y excrementos eran utilizados de distintas maneras. Con su lana se confeccionaban hilos y tejidos (los cuales tenían un significado y un valor enorme en dimensiones simbólica, religiosas y culturales).

La alpaca era atesorada como el animal más importante para la civilización. Están representadas en una leyenda inca que narra que llegaron a este mundo concedidas por los dioses, depositándolas en el monte Ausangate de Perú. Podrían permanecer en la Tierra a condición de que fueran tratadas con amabilidad y respeto.

También se cuenta la historia de una diosa que se enamoró de un hombre. Sin embargo, el padre de la diosa solo le permitió estar con su amado si cuidaba de su rebaño de alpacas. Por lo que cuando ella vino al mundo, las alpacas la siguieron.

Todo estaba bien hasta que un día la diosa decidió regresar a casa, pero el hombre intentó detenerla y a su manada. No pudo evitar que las alpacas se fueran, aunque logró que algunas se quedaran. Estas son las que se ven hoy en la tierra de los Andes, esperando poder volver a casa para estar con su diosa.

Este animal es venerado, cuidado y respeto. Desde el 2012 cada año, se celebra el  1 de agosto  el “Día Nacional de la Alpaca”, por el cual se le reconoce como identidad cultural de las zonas altoandinas  y como un regalo de los dioses.

(Traducido y editado por Mario Vázquez. Adaptado al español por Rafael Prieto)