La Historia de Leona Vicario, la Madre de la Patria

El gobierno mexicano declaró el año de 2020 en su honor.

Han pasado 231 años desde su muerte y para conmemorar a unas de las grandes mujeres y heroínas de la Independencia de México, el gobierno mexicano hizo la declaración de que 2020 sería dedicado a Leona Vicario. Toda la documentación oficial del gobierno federal lleva la leyenda “2020, Año de Leona Vicario, Benemérita Madre de la Patria”.

Han pasado 231 años desde su muerte y para conmemorar a unas de las grandes mujeres y heroínas de la Independencia de México, el gobierno mexicano hizo la declaración de que 2020 sería dedicado a Leona Vicario. Toda la documentación oficial del gobierno federal lleva la leyenda “2020, Año de Leona Vicario, Benemérita Madre de la Patria”.

¿Quién fue esta célebre mujer?

Hija de un comerciante español y de una mujer descendiente de un tlatoani,  dignatario azteca, Texcoco, su nombre fue María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador. Nació en la Ciudad de México el 10 de abril de 1789.

Leona Vicario recibió un poco más de lo que se acostumbraba a darles a las mujeres de su época, sobre todo por ser de familia criolla. Cuando sus padres murieron quedó a cargo de su tío, un prestigioso abogado de nombre Agustín Pomposo Fernández de San Salvador, su estilo de vida continuó con ciertas comodidades.

Su preparación profesional fue en Bellas Artes y Ciencias, lo que le permitió ejercer como una de las primeras mujeres periodistas, en diarios como El Ilustrador Americano, El Federalista y El Semanario Patriótico Americano. Gracias a sus análisis críticos y su facilidad de redacción se destacó en su campo. Cuando Vicario fue pedida en matrimonio por el joven Andrés Quintana Roo, su tío rechazó la idea al ser él de familia pobre, a pesar de ello se casaron.

Su situación económica se vio afectada por el enlace. Pese a la pérdida de su fortuna, aunque eso afectara su calidad y estilo de vida, siempre se consideró una mujer libre. Se involucró en la causa insurgente como un ejercicio de libertad, y permaneció fiel hasta su muerte. Su esposo Andrés también apoyó el movimiento independentista.

¿Cuáles fueron sus aportaciones a la Independencia de México?

Sus letras y trabajos para el Ilustrador Americano le abrieron paso a los ojos y consideración de los insurgentes, quienes se pusieron en contacto con ella. Leona Vicario se unió sin dudarlo a la causa y en cuanto estalló el movimiento de la Guerra de Independencia, su participación se hizo más activa. Ella pasaba información de lo que ocurría en la capital de la ciudad, también apoyó con bienes materiales y monetarios.

En 1813,  fue descubierta por los realistas y expuesta como conspiradora. Pero pudo escapar y refugiarse con su esposo en el estado de Oaxaca, gracias a la ayuda de dos correligionarios. De hecho, a ambos se les ofreció el indulto a cambio de abandonar la fuerza opuesta de los independentistas, pero no aceptaron y en consecuencia tuvieron que seguir huyendo.

Mapo de Mexico. (dominio publico).

En poco tiempo se unió a las tropas que lograron la independencia, las de José María Morelos y Pavón.

Fue apresada en 1817, año en que nació Genoveva, su primera hija. Una vez más le fue ofrecido el indulto, y por el miedo a las consecuencias y represalias que pudiera tener su conducta, aceptó. Esta vez con la condición de retirarse del país e irse a España. Fue llevada a Toluca en confinamiento, lugar en donde tuvo a su segunda hija, María Dolores. En ese tiempo esperaba la documentación para irse de México Tuvo una tercera hija, a la que llamaron Dolores, en honor a la villa en la que se dio inició la lucha de Independencia. Vicario nunca salió de México.

Los últimos años de Vicario y el homenaje que se le rinde en el país

Ella continuó con sus actividades políticas, al igual que su esposo. Siguió escribiendo hasta el día de su muerte, en 1842. A los  53 años de edad, partió de este mundo en su casa en la Ciudad de México.

La valentía de esta mujer fue tal que aun con todas las burlas machistas que azotaban y enmarcaban la cultura de la época se mantuvo firme ante lo que creía correcto. Hubo más de una ocasión en que se le criticó por sus motivaciones superficiales en la lucha de Independencia, minimizando sus acciones diciendo que estaba siguiendo ciegamente a su pareja. Pero ella dejó como legado en una de sus columnas una respuesta que le hizo al conservador Lucas Alamán:

Confiese señor Alamán que no sólo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres; que ellas son capaces de todos los entusiasmos y que los sentimientos de la gloria y la libertad no les son unos sentimientos extraños; antes bien vale obrar en ellos con más vigor, como que siempre los sacrificios de las mujeres, sea el cual fuere el objeto o causa por quien las hacen, son desinteresados, y parece que no buscan más recompensa de ellos, que la de que sean aceptadas.

Por lo que a mí toca, sé decir que mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres, nadie ha influido absolutamente en ellas, y en este punto he obrado con total independencia y sin atender a las opiniones que han tenido las personas que he estimado. Me persuado de que así serán todas las mujeres, exceptuando a las muy estúpidas, y a las que por efecto de su educación hayan contraído un hábito servil. De ambas clases hay también muchísimos hombres.

Desde su muerte,  Leona Vicario fue declarada como Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria el día 25 de agosto de 1842. Sus restos hoy descansan en la Columna de la Independencia, al lado de los demás insurgentes.

(Traducido y editado por Gabriela Olmos. Adaptado al español por Rafael Prieto.)