Menu

La Isla en Colombia que Pasó de Cárcel a Paraíso Tropical

Doce variedades de serpientes y decenas de mamíferos, anfibios y aves habitan en este sitio protegido por la UNESCO.

La isla de Gorgona se encuentra a 35 kilómetros de la costa del Pacífico colombiano. Nueve kilómetros de largo, dos kilómetros y medio de ancho, y con una extensión de 26 kilómetros cuadrados de superficie terrestre, la isla de Gorgona una vez sirvió como una prisión de máxima seguridad y ahora es un destino ecoturístico que ofrece actividades atractivas y una amplia variedad de flora y fauna. Malpelo y Gorgona son las dos islas colombianas más significativas del Océano Pacífico colombiano.

Isla Gorgona Colombia. (Foto de NOAA/dominio publico)

Se puede llegar de dos formas: vía Guapí, viajando en lancha durante hora y media o hasta dos horas. Por la vía de Buenaventura, se llega en grupos de diez personas en lancha, en un recorrido de cuatro horas, o se puede tomar un barco de cabotaje en el puerto. Este recorrido puede durar hasta doce horas.

Años atrás, los gobiernos construían cárceles en zonas alejadas de la civilización, como en islas, para evitar que sus presos se escaparan y si lo hacían, no tuvieran oportunidad de llegar muy lejos.

En Gorgona, se puede ver el espectáculo migratorio de las ballenas jorobadas, dando a luz a sus crías. Los prisioneros podrían haber disfrutado de este espectáculo mientras la cárcel estaba en uso.

¿Cómo pasó a ser cárcel la Isla Gorgona?

Descubierta en 1526 por Bartolomé Ruiz, esta isla recibió nombres diferentes antes del oficial. En un principio Bartolomé llamó a la isla San Felipe.

Posteriormente, cuando el conquistador Francisco Pizarro desembarcó con su tripulación en su orilla, el nombre cambió. La isla tenía serpientes que hacía que los marineros recordaran la mitología griega. Entonces, la llamaron Isla Gorgona, inspirados en las deidades griegas de las Gorgonas: hermosas mujeres con serpientes en la cabeza en lugar de cabello.

En tiempos precolombinos tribus indígenas habitaron Gorgona. La isla también sirvió como refugio para los indígenas colombianos, durante épocas de guerra y violencia.

Fue en 1959 que el presidente Alberto Lleras Camargo ordenó la construcción de una cárcel de máxima seguridad. La idea de construir la prisión allí se dio por las ventajas que ofrecía la isla con serpientes, tiburones y clima tropical para prevenir que los reclusos quisieran escapar. Conocida como la “Alcatraz colombiana”, se inauguró en 1960. El presidente Belisario Betancur la clausuró en 1984.

Años atrás, los gobiernos construían cárceles en zonas alejadas de la civilización, como en islas, para evitar que sus presos se escaparan y si lo hacían, no tuvieran oportunidad de llegar muy lejos. (Foto de (WT-shared) CONOCER at wts wikivoyage)

Gorgona fue alojo para delincuentes como asesinos y violadores, considerados como personas atroces y muy peligrosas del país. Los presos eran identificados por números, perdiendo toda identidad personal.

Las condiciones denigrantes fueron denunciadas por familiares y los mismos reclusos. Se revelo que los hacían dormir en camas de tabla, el baño era un hueco dentro de la celda. Las celdas de 80 por 80 centímetros  no contaban con techo y el agua de lluvia podía subir a la estatura de los presos. Los guardianes les botaban la comida que terminaba mezclada con sus propias heces. Además, los prisioneros eran foco de enfermedades o mordeduras de serpientes venenosas, pero no recibían atención médica.

Durante los 23 años de Gorgona como prisión, hubo 25 intentos de escape Solo tres lograron su cometido. El caso más sonado fue el de Eduardo Muñetón Tamayo, quien logró salir de la prisión, se escondió durante 2 años y medio para ser encontrado y enviado de nueva cuenta a la cárcel, después de resguardarse entre arbustos y navegar en una balsa que él mismo hizo con troncos.

Cuando el presidente Belisario Betancur ordenó el cierre del reclusorio, la isla fue  declarada  Parque Nacional Natural, y un lugar para llevar a cabo investigaciones científicas.

Parque Nacional Natural  protegido por la UNESCO)

Los turistas pueden visitar los tres islotes del Parque Nacional y diferentes secciones marinas. Pueden hacer senderismo, ver aves, visitar gran parte de este patrimonio cultural y aprender sobre la investigación científica realizada en la zona. Cuenta con una enorme variedad de fauna y flora.

Entre los animales que se pueden escuchar y ver son los monos, principalmente los denominados cara blanca, capuchino y perezoso que solo se encuentra en el Sur y Centro de América. Cuentan con 17 especies de mamíferos, entre ellos murciélagos, 14 especies de anfibios, 56 especies de reptiles y 148 especies de aves. Gorgona tiene un registro de 12 clases de serpientes, entre ellas la boa constrictor imperator, la coral, la chonta y la serpiente de mar. Los protocolos regulares de control mantienen a los turistas y trabajadores de la isla seguros.

Para los amantes de la naturaleza o de conocer algo nuevo, la Isla Gorgona es la opción ideal.

(Traducido y editado por Gabriela Olmos. Adaptado al español por Rafael Prieto)