¿Cuál es el origen del Halloween?

De un antiguo festival pagano a niños pidiendo dulces en el vecindario

La última noche del mes de octubre de cada año, personas del mundo se visten de personajes de terror o usan otros disfraces. Millones encarnan vampiros, brujas, hadas, superhéroes, flores o lo que la imaginación permite.

Adultos y niños comparten su gusto por la adrenalina, viendo películas de terror, saliendo a pedir dulces, y comiendo golosinas sin parar. Halloween es la celebración no religiosa más festejada en el planeta, superando a San Valentín en índices de consumo de dulces, como el chocolate.

Al pensar en Halloween, lo primero que se viene a la mente es Estados Unidos con las casas decoradas como pasillos del terror con las calabazas, y  los padres de familia que acompañan a sus hijos de casa en casa para solicitar “dulce o truco”. Sin embargo, el origen de esta fiesta se remonta a siglos atrás, en el Reino Unido.

Celebración irlandesa de Halloween, con juegos de la temporada en 1886.  (Ilustración del Archivo Hulton / Getty Images)
Un grupo de hombres disfrazados de brujas, con escobas, para celebrar Halloween, se alinean en la escalera de una casa en la década de los cincuenta. (Foto de George Pickow / Three Lions / Getty Images)

¿En dónde surgió esta celebración?

“Al Hallows Eve” es la frase inglesa que se entiende por “Víspera de Todos los Santos”, instituida por la Iglesia Católica. Esta conmemoración recordaba y honraba a las personas que habían muerto, que estaban en el reino de Dios, sin ser santos o se conocieran sus nombres. Hasta el siglo 16, una noche antes de la celebración se hacía un servicio de vísperas y de ahí el nombre del festejo.

Historiadores del siglo18 vincularon al Halloween con el Samhain, un antiguo festival pagano en el que la gente creía que las almas de los muertos regresaban a visitar sus hogares en busca de hospitalidad. La gente encendía hogueras para celebrar sus cosechas. Conmemorado al fin de verano, a la llegada del otoño, el Samhain duraba tres días y comenzaba el 31 de octubre. La celebración fue mutando hasta alterar su sentido.

La licenciada mexicana Alejandra María Sosa Elízaga, autora católica, escribió sobre el Halloween, “Lo malo: que se festeja el mal, la tiniebla, la muerte, las brujas, el diablo, el miedo, todo lo opuesto a nuestra fe que exalta el bien, la luz, la vida, la bondad, la amistad con Dios, la paz”.

 

La Iglesia Católica trató de cristianizar esta fiesta pagana con doctrina religiosa. El Papa Gregorio III, en el siglo 8, cambió la fecha original del Día de Todos los Santos, 13 de mayo, al 1 de noviembre. Tal vez con la intención de evitar el Samhain, pero las celebraciones se terminaron entremezclándose.

La deformación de esta fecha ocurrió entre 1500 y 1800, cuando la sociedad inglesa atribuyó significados a las hogueras como medios para purificar o repeler la brujería (o a quienes lo practicaban), además de alejar de sus hogares a las enfermedades. Algunos individuos decían que podían predecir el futuro con tal de conseguir socios para los trabajos agrícolas, usando la supuesta fecha de muerte de la persona.

La gente profesaba que podía leer las cáscaras de nuez o extraía repollos para orientar a los trabajadores sobre cómo evitar días de mala producción. Los niños salían de casa en casa con el fin de obtener pasteles, cantando o rezando por las almas de los muertos para que fueran liberados del infierno. Esos “rituales” tomaron muchas formas diferentes.

¿Cómo se trasladó este festejo cultural a Estados Unidos?

Para 1845, cuando Irlanda formaba parte de Reino Unido, más de un millón de personas emigraron a Estados Unidos a causa de la Gran Hambruna que azotó el territorio europeo, trayendo consigo sus costumbres y tradiciones.

Halloween cobró auge después de la Segunda Guerra Mundial al terminar el racionamiento de alimentos. La sociedad estadounidense compartía con los ingleses la tradición de All Hallows Eve, aunque había distinciones.

El presidente Donald Trump, se reúne con hijos de periodistas y empleados de la Casa Blanca en la Oficina Oval, en 2017. (Drew Angerer / Getty Images)
Los niños pequeños vestidos como bebés Teletubbies juegan en un centro comercial en Wuhan de la provincia de Hubei, China. (Foto de China Photos / Getty Images)

En América se  utilizaban espantapájaros en las granjas, con la intención de ahuyentar aves y en “temporada de brujas”, alejar a espíritus y seres demoníacos. Otra curiosa actividad cambiada fue la de tallar calabazas, cuando en Reino Unido lo que se tallaban eran nabos.

Para que los niños salieran a pedir dulces, empezaron a reproducir la tan famosa frase “dulce o truco”, tradición deformada de la leyenda celta de Jack O’lantern.  La leyenda decía que en la noche del 31 de octubre, un espíritu malvado pasaba de casa en casa, buscando hacer un trato con las familias.

Estas debían aceptar a toda costa el acuerdo. Si lo rechazaban, Jack O’lantern les haría un “truco”, que consistía en maldecir sus hogares, viviendo atrocidades a partir de momento en que él se marchara de la puerta. Por ello, se creía que todo tipo de espíritus podían vagar por la Tierra.

Halloween por todo el mundo

Este festejo es una celebración mundial. Cambió mucho desde su origen, pero es aprovechado por la gente para experimentar con la fantasía en la noche del 31 de octubre. En esos días, la gente también recuerda la celebración religiosa relacionada con la muerte y los temores de los seres humanos.

FAIRFAX, VA – OCTOBER 31: Rojan Pandey (L) and Yusef Mousa Aryouib (R), dressed as Power Rangers, place their hands over their heart as they recite the Oath of Allegiance during a Halloween-themed U.S. citizenship ceremony at the U.S. Citizenship and Immigration Services office October 31, 2016 in Fairfax, Virginia. Thirty-one children representing 22 countries celebrated their new U.S. citizenship during the ceremony. (Photo by Win McNamee/Getty Images)
NEW YORK, NY – OCTOBER 31: Revelers dressed as bees gathered ahead of the 41st Annual Village Halloween Parade October 31, 2014 in New York City. Thousands of costumed New Yorkers gather every year at the parade, which starts on Spring Street before heading more than a mile along Sixth Avenue. (Photo by Kevin Hagen/Getty Images)

Se ha vuelto tan popular que actualmente se conoce que en cualquier lugar, como en Latinoamérica, la gente asiste a fiestas de disfraces (¡hasta las mascotas salen disfrazadas!).

En el subcontinente, los niños hacen recorridos nocturnos  por “casas del terror”, y piden golosinas con el estribillo de “dulce” o  “trato”. Los menores acostumbran a preparar bromas o un simple “¡bu!” para los que no acepten el trato.

Los jovencitos suelen arrojar huevos o papel de baño a las casas de los que no los atiendan. El mundo no sería igual sin Halloween después de todo.

(Traducido y editado por Gabriela Olmos. Adaptado al español por Rafael Prieto)